Manchas de nacimiento

La malformación vascular capilar se debe combatir desde los primeros meses del bebé

La malformación vascular capilar es una enfermedad congénita que se manifiesta con una mancha grande en alguna parte del cuerpo. Lo más común es que aparezca en la cara. La doctora Agustina Vila Echagüe, dermatóloga e investigadora científica del Wellman Center for Photomedicine de los Estados Unidos, dio detalles sobre este tipo de manchas a Clarín.

Esta malformación, que afecta a tres de cada mil personas, va experimentando cambios en el correr de los años. A partir de la adolescencia, las manchas se oscurecen, engrosan y pueden causar nódulos hemorrágicos. Continúa empeorando hacia la adultez y es posible que cause deformaciones, asimetrías y sangrados, explicó.

Otro aspecto preocupante más allá de lo estético, es que puede causar afecciones en los ojos o tener comprometidos otros órganos. Por ejemplo, el cerebro -síndrome de Sturge- Weber- o los capilares y vasos linfáticos -síndrome de Klippel-Trenaunay-, señaló la especialista en Clarín.

Para evitar la evolución, lo mejor es detectarlo y tratarlo con especialistas de forma temprana, apenas se noten manchas en la cara del recién nacido.

Tratamiento

Es ideal empezar a tratarlo en el primer tiempo de vida del pequeño, entre los dos y los seis meses. Si bien se puede tratar a cualquier edad, cuanto antes se realice es más sencillo. Para combatir con el problema, se utiliza el láser decolorante pulsado o PDL (Pulse Dye Laser Vbeam Candela), que sirve para foto-coagular la mancha. Sella los capilares afectados sin dañar el tejido circundante, indicó la doctora