Lisa Hansen de los Estados Unidos tuvo un embarazo raro y muy arriesgado.

Además de estar embarazada de gemelos, los médicos descubrieron que los bebés son gemelos mono corionicos y mono amnióticos, es decir, hermanos que vinieron del mismo cigoto y dividen la misma placenta.
La carga de los gemelos no sólo implica riesgos para la salud de la madre, sino que el 50% de este tipo de embarazo termina con al menos un bebé muerto. Por estos motivos, Lisa tuvo que ser monitorizada en el hospital a partir del quinto mes de embarazo. Sus amigos, familiares, y su marido ayudaron a pasar por los recelos que ella sentía.

Después de haber hecho cerca de 30 ultrasonidos, los médicos no estaban seguros sobre el sexo de los bebés, sin embargo se dieron cuenta de que el cordón umbilical de un feto estaba enrollado en el cuello del otro. Si algo no se hiciera inmediatamente, podría asfixiar.
A pesar de que Lisa quería un parto natural, los médicos aconsejaron hacer una cesárea, pues ésta sería la opción más segura para la madre y los bebés.

¡La operación fue un éxito! La madre superó el estrés de la situación y los bebés, River y Piper, fueron traídos con salud al mundo. Desgraciadamente, los pequeños prematuros tuvieron que pasar seis semanas en la UTI antes de que pudieran ir a casa con sus padres.
¡Mira el vídeo de esta historia maravillosa y emocionante!.