Buenos propósitos familiares para el Año Nuevo

Cuando llega la Navidad y el año termina, nos hacemos muchos nuevos propósitos para el Año Nuevo que está a punto de comenzar. La lista se puede prolongar hasta el infinito, pero entre los buenos propósitos hemos rescatado las prioridades, los más importantes. Dejar de fumar o ir al gimnasio son cosas que dependen solo de nuestra fuerza de voluntad, pero no son ni mucho menos los objetivos que a la larga resultan más complicados.

La Navidad es tiempo de reflexión y evaluación. Se nos ablanda el corazón al echar la vista atrás y comprobar lo rápido que han crecido nuestros hijos. ¿Por qué no nos proponemos entonces pasar más tiempo con ellos? Este año hemos elaborado una lista de propósitos de Navidad que quizá te hagan valorar un poquito más estas cosas y darte cuenta de que la vida es una y el trabajo se acaba sacando. Por eso, tenemos que cuidar nuestra salud y aprender a invertir el tiempo en los nuestros seres queridos, en nuestra familia durante el nuevo año

5 buenos propósitos familiares para el Año Nuevo

1. Mens sana in corpore sano: ¿sabes de dónde viene esta expresión? La escribió por primera vez el poeta romano Décimo Julio Juvenal, pero no con el sentido que ahora le atribuimos. Lo que realmente quería decir este intelectual fue algo así como “espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado”. Pues precisamente esta premisa se tiene que convertir en la piedra angular de tus propósitos este año.

Procura tener en todo momento la conciencia tranquila, te sentirás mucho más libre y a gusto contigo mismo. Basta con que te esfuerces en hacer cada día un ejercicio interno de reflexión para subsanar los errores que hayas podido cometer y no volver a caer en ellos.

2. Hacer ejercicio de valores: por supuesto, la liberación de toxinas y la generación de endorfinas (que son las hormonas de la felicidad) que conseguimos por medio del ejercicio físico son dos claves importantes para estar a gusto con nosotros mismos. Pero, estaremos de mejor humor si hacemos ejercicio de valores, examinando aunque solo sea unos minutos al día, nuestra propia actuación. Así conseguiremos comportarnos mejor con la gente a la que nos rodea. Recuerda que la educación en valores es fundamental para los niños y ellos necesitan que saques unos minutos cada día, pero puedes conseguirlo. Busca tu momento.

3. Pasar más tiempo con nuestros hijos: los peques necesitan nuestra atención y nuestro cariño y no siempre les damos todo lo que nos gustaría. Este 2016 tenemos que procurar no alargar el tiempo laboral y regresar a casa todo lo pronto que se nos permita. Deben hacer los deberes ellos solos, pero está bien que volvamos antes de que se hayan bañado para preguntarles qué tal les ha ido el día. Puede resultarnos gratificante compartir con ellos la hora del baño y la cena después. Durante la cena, trataremos de apagar la televisión y el smartphone. Las conversaciones son el nutriente más importante de cualquier familia.

4. Predicar con el ejemplo: su aprendizaje y desarrollo dependen en gran medida del ejemplo que nosotros les demos, así que hay que dejar de lado ese “cuando seas padre comerás huevos” y decantarse por ese otro refrán que reza así: “cual es el padre, así los hijos salen”. Si dedicamos un ratito el domingo a la lectura, a lo mejor dejan el móvil aparcado un rato. ¿Te lo habías planteado? Ellos hacen lo que ven.

5. Preocupaciones a medida: no podemos infravalorar sus preocupaciones o miedos. Tenemos que escuchar a nuestros hijos con atención y procurar no reírnos de sus problemas. Pueden parecernos nimiedades, pero para ellos tienen una dimensión importante. Tenemos que sentarnos a su lado y tratar de comprenderlos. Por supuesto, tampoco podemos contribuir en la tarea de hacer una montaña de un granito de arena. Debemos enseñarles a valorar por qué cosas merece la pena llorar y por cuáles no hay que preocuparse en exceso.

Estos son algunos de los consejos que te damos para comenzar tu lista de buenos propósitos. No olvides que para pasar tiempo con nuestros seres queridos no hacen falta grandes cosas. De los buenos planes, los mejores son los que salen sin pensar. Tu bolsillo sufrirá más bien poco con una merienda casera y un juego de mesa. ¡Hay miles de cosas que podemos hacer juntos en familia! Solo hay que echarle imaginación al asunto. ¡Haced piña y pasadlo en grande!